Aventuras de Karian, Parte 1
LAS AVENTURAS DE KARIAN SMITSON Y SU AMIGO CARL HOLDMAN
Por Horacio Kiel y F. Introini
Esta es la historia de las aventuras de Karian Smitson.
Decir que no habría historia sin Carl Holdman, o, inclusive, que el mismo Karian no podría haber hecho nada sin Nancy, y aún sin su amiga la paloma mensajera, creo está de más, y, no obstante, sería descortés no mencionarlo.
Pero, como toda historia que se precie, es imprescindible que hay tenido un comienzo impreciso y vago en el cual nadie podría vislumbrar una gran aventura ni nada que se le parezca.
En fin, miren lo que sucedió entonces.
Se sirvió un matecito en forma imprudente, omitiendo las reglas de este sagrado arte, porque en ese momento nadie lo veía y ni él mismo quería verse. Estaba leyendo Historia de una amor turbio, y también El arte de amar (de Fromm), lo que le hizo preguntarse si será real la diferencia entre la salud y la enfermedad, o entre la sensatez y la demencia. En realidad estaba leyendo El arte de amar pero con los ojos puestos en Historia de un amor turbio, que tenía justo en frente. El mate, adelante y un poco a la derecha, y el termo era como un bastión de su fortaleza personal, sumando al final a la bombilla como heraldo real. La mesa de cármica era su nave en ese momento, y el devenir componía el inmenso y poderoso océano por el que transitaba. Se dirigía hacia ninguna parte pues en su horizonte ninguna estrella brillaba, aunque a veces puede ser mejor un amor turbio que una brillante nada. Pero todo ha de ser por un propósito hacia el estamos ciegos, solía decirse, y así continuaba avanzando. Solo con él mismo.
Solo.
El se hallaba absorto en un mundo de abstracciones que se materializaban todo el tiempo, sin su previa autorización, ya que, como dicen, lo pensado es lo creado.
La belleza que percibía a su alrededor era grandiosa, pero solía olvidar que provenía de su interior. Las joyas que recogía en las encantadas playas, que pertenecían a su propio tesoro, las guardaba cual si fueran grandes hallazgos y logros en su haber. El manantial dulce y etéreo de su corazón era inagotable, pero él transitaba por el mundo sin dejar nunca de sorprenderse por las maravillas que veía cada nuevo día, y a cada nuevo instante. Le puedo decir que tenía un corazón en llamas que hasta un dragón ígneo respetaría. El mar contemplaba la belleza de sus ojos y nadie supo qué era más profundo, si su mirada o el insondable océano. Así el sol encendido no era distinto a su pelo incandescente como las llamas del infierno. Pero qué decir de sus movimientos, que eran en verdad lo que lo definían por completo. Saber describirlo uniría la magnificencia con la más completa humildad en la calma del vuelo de una mariposa en verano.
Un creador no tiene claro del todo lo que busca transmitir, solo le surge, le decía a veces Carl Holdman durante sus infrecuentes charlas. No es muy consciente. “Creo que varios sentimientos, pensamientos y estados de ánimo licuados con sensacionales visiones danzan, cuasi proliferando desde el vientre a mi mente… dejándose deslizar por brazos, recuerdos –todo esto muy rápido-, hasta llegar a mis manos, aparentemente sin escalas, y en ocasiones al mismo tiempo sin interferencias. Manifiesta y agrega que le inspira lo que es extraño navegando con ansias de embriagarse en mareas de realidad profunda para experimentar y aprender.” Así piensa mientras agrega una cita: “El individuo no es más que una víctima de su propia capacidad de imaginar, asaltada por temores y deseos que crean su propio relato”, Britney Spears en el New York Times de junio de 2003.
“Mi amiga Nancy –escribió el hombre de la mesa de cármica- es una gran persona. Al menos lo ha sido conmigo. Es ella mi única amiga, y la mejor que pueda yo imaginar. A veces se le da por escribir, y hace poco tiempo me envió un texto bastante provocador que quiero incluir en mi crónica y a continuación lo anexo al presente escrito.” (“¡No lo pongas! ¡No pongas eso! –le decía su conciencia- “En nombre de las reglas del arte, yo te lo ordeno”, gritaban otras voces en su mente. “¡A la mierda con las reglas del arte!” –dijo al fin- Yo debo transcribir esto. Y lo haré.”) Y a continuación agregó el texto de Nancy como se lee aquí abajo para anexarlo a la carta que estaba escribiendo y que como el lector verá en seguida fue de suma importancia para el futuro de la historia.
“Ustedes no pueden entender el drama de una mujer. Es este un mundo de hombres donde las mujeres suelen ser en general solo una pantomima o una triste sátira alegre que pasa su vida aparentando y actuando de sí misma. ¿Qué me hace diferente a mí?, acaso pueda preguntarse el lector ahora, puesto que creerá que en el fondo todas fuimos hechas por el mismo molde, y que esto que digo no es más que la reticencia de una mujer histérica que probablemente ni siquiera sea atractiva. Pues no es así. Soy una mujer de este siglo que sabe que ni bien el público masculino se haga con este libro y comience a leerlo pensará de inmediato en mis atractivos apretados por mi blusa, aún antes, por cierto, que en la calidad del texto o su contenido. Por cierto, les comento que la blusa que llevo puesta es roja, y no llevo ropa interior, así que si a alguno le place hacer un alto aquí para fantasear con ello, lo entiendo por completo, pues hasta mi primo Fernando me ha reconocido que se perdió dos veces leyendo la copia que le envié. Me dijo que le hacía sentir extraño el hecho de que una mujer como yo escribiera tan bien. Sí, eso fue lo que me dijo después de besarme durante una hora sin parar. Hace tiempo me resigné, de cualquier forma, a este mundo de hombres, donde todo lo que de mí se espera es una mujer es que se comporte como un objeto de deseo. Aún así, aquí me encuentro, escribiendo este libro para recordarles que no tengo mis atributos solo porque necesite provocarlos todo el tiempo, y no, no tengo claro la gran diferencia que existe entre ambos sexos mientras escribo esto, pues seguramente eso está limitando tu pensamiento justo ahora. Puedes abrazarme otra vez si eso deseas, vamos, hazlo así si eso dicta tu corazón, yo aquí te espero hasta que encuentres tu libertad interior. ¡Uf! Que descarga de adrenalina es vivir en esta ciudad tan vacía y tan bien decorada. Recuerdo justo en este momento a un escritor que me confesó que debía pensar en mí al acabar una obra, y que al hacerlo sentía que todo lo que había escrito era provocado directamente por sus impulsos afectuosos reprimidos, cuya influencia él sabía transformar en arte. Luego podía ver todo el cuento que había escrito en la frustración que le provocaba la no aceptación de sus sentimientos, y se sorprendía de aquella extraña metamorfosis de emociones e ideas.
Todo en la vida suele suceder de una forma muy extraña, y lo que parece normal en general no se haya vivo más que en la apariencia, que suele ser muy influyente sin duda, pero es casi siempre falsa y nos desilusiona. Mi corazón jamás ha sufrido por un hombre, y de mis besos sé haber privado a cientos, y se me hace que este corazón se quedará con aquél que sepa amarlo, y no con nadie que solo desee poseerlo. Es que así suelen ser ellos, el amor les es extraño, y no les causa un real interés. Bestias, eso suelen ser hoy.”
Nancy
“Sé que mi amiga es algo excéntrica –continuó diciendo el navegante cármico-, pero así es ella, y debo aceptarla tal cual es. Quién no se ha sentido frustrado en algún momento de su vida por los más diversos motivos, los que, si bien en un momento pueden parecer muy razonables, luego, pasado el tiempo, llega uno a comprender que nada nunca es tan grave como la gravedad misma con la que nos tomamos las cosas usualmente.” Y dejando esto así, pasó días sin escribir, abocado a su trabajo como jefe de seguridad del Presidente Obama. “Nunca dejaré que la CIA lea esto,” se prometía, sabiendo que en la vida no hay garantías, puesto que al final todo suele salir a la luz. Llegado a este punto, tomó el manuscrito, y se lo envió a Carl por medio de una paloma mensajera, puesto que estaría ausente un par de días confiaba en que él apreciaría su epístola ahora, que se encontraba vacacionando en Alaska, y congelado hasta los huesos; borracho, probablemente, no tendría nada mejor que hacer que ponerse a escribir un rato para sobrellevar el frío.
25/3/2015 Alaska (La última frontera)
Querido Karian,
Es cierto no tenía nada mejor que hacer, sinceramente al whisky le queda poco contenido, lo que equivale a poca vida por estos lugares y es la decisión más acertada escribir a modo de estirar en el tiempo la consumición de la única botella que me queda y esperar que mañana Willy , mi proveedor, reponga mi stock de supervivencia. Aunque la bebida sigue haciendo efecto en mi mente, si bien hace tiempo que estoy viviendo en Alaska la temperatura de mis dedos no se adapta a este clima áspero, por lo que ponerlos a trabajar ayudará a que circule la bebida espirituosa buscando abrigar la sangre que circula por los marginales dedos. Ya te habrás dado cuenta al recibir esta carta que esa paloma más que mensajera era una paloma guerrera. Asumo que la modificaste genéticamente ex profeso para que llegue a mi guarida. Igual debo confesar que llegó a mis manos tiritando de frío, moribunda, al borde de la muerte. La coloque a descansar junto al fueguito y a los veinte minutos de reposar ya se posó en el escritorio de esta pequeña casona con su mirada rebosante en el papel, esperando insistente que responda a tu pedido, lo cual estoy intentando hacer lo más rápidamente posible para saciar su deseo de levantar vuelo. Retomando la cosa, si pretendías que me alterara de alguna manera con el relato erótico de crítica social de tu amiga te contesto que se me hace imposible y necesitare mejores sugestiones que esas. Conociéndote luego de años de compartir experimentos en el laboratorio de Plum Island (sede del Centro Federal de Enfermedad Animal de Estados Unidos) puedo intuir que estás buscando una reacción en mi aparato nervioso central para que luego acceda a ayudarte en lo que por ahora catalogó como un Plan Desconocido. Seguramente estés esperando que conteste con cierta agresividad al querer instaurar un estado de ánimo en mi mente con esa frase en tu carta: “pasado el tiempo llegamos a comprender que nada nunca es tan grave como la gravedad con la que usualmente nos tomamos las cosas”.
Lo que aconteció en Plum Island si fue grave y se nos fue de las manos. También soy conciente de que el grupo de trabajo era muy eficiente y que logramos resultados sorprendentes (peste aviar, aftosa, modificación genética, conductas programadas) para la ciencia pero las implicancias sociales de nuestros descubrimientos no estaban del todo claras, por lo menos para mí.
La desconexión mental de Britney Spears pudo haber terminado con nuestras vidas. La prensa se movió rápidamente para tapar todo y llevar el suceso a un caso más de abuso de sustancias prohibidas, pero vos y yo sabemos muy bien que fallamos en la programación y que podíamos ser descubiertos por los espectadores más suspicaces (como tu amiga Nancy, por ejemplo, la cual seguramente no se habrá creído lo que publicó la prensa). Pusimos al gobierno en jaque, y mi final ya lo conoces, me propusieron huir hacia la otra punta del país para aislarme de todo lo que estaba sucediendo. Me ofrecieron otros cargos pero no eran para mí. No me interesaban en lo más mínimo. No me quejo, tengo alimentos, bebida, lectura y música. En este momento estoy escuchando a Bowie ¿que más puedo pedir? Que llegue Willy de una buena vez, por cierto, pues no sé que le ha sucedido hoy y ya estoy sintiendo hambre de veras.
Veo que te tomas en broma mi retiro de ese proyecto y de todo ese tipo de investigaciones secretas aduciendo que son sólo vacaciones. Tu sentido del humor no ha cambiado en todo este tiempo. Mi decisión está firme amigo.
Me llegaron noticias de que estás escribiendo relatos ficticios, lo cual no hace más que aumentar mi sospecha de que estás buscando profundizar el conocimiento adquirido sobre modificación genética para materializarlo en los medios de comunicación masivos y lograr así tu sueño de convertir a la raza humana en animales salvajes –aunque tu digas que pretendes exactamente lo contrario, ignorando que tus ansias de perfección sólo llevarían a la raza humana a un sitio muy diferente al que tu afirmas-. En realidad sólo intuyo pero no se bien que es, y como diría nuestra amiga Britney: “todavía sigo siendo una víctima más de mi propia capacidad de imaginar asaltado por temores y deseos que crean mi propio relato.”
Gracias por el contacto humano -digo, la carta- me hizo bien recordar viejos momentos, viejas andanzas.
Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Sólo a través de nuestro amor y amistad podemos crear la ilusión por un momento de no estar solos.
Te mando un abrazo y espero que estés bien.

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