Camioneta


 Luminoso Estandarte

La sublime majestad de su Estandarte
-con su belleza traslúcida-
fue un encantamiento mágico
en la soledad absoluta
Como un fuego violeta
la suntuosidad de su ser
traspasó las fronteras,
y los confines del tiempo
Destruyendo la ilusión con su luz,
la magia de su encanto deslumbró todas las eras
Presumiendo de su magia arcana
el mundo palideció de estupor
Con su bello canto azul
se estableció un sublime reino
Donde la belleza transparenta al fin
las entrañas deslumbrantes del alma.
Horacio Kiel

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